“Cuándo tú vayas a rezar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y reza a tu Padre en secreto” Mt 6, 6.

A lo largo de los días, necesitamos marcarnos un nuevo rumbo, nuevas metas, necesitamos viajar al interior de nuestro corazón y tener un “cara a cara” con Dios.

Dentro de cada cual hay un espacio inexplorado que nadie puede abarcar. Se llama «interioridad». Es una extensión ilimitada, un hueco inmenso, es el ámbito de nuestra oración y de la búsqueda de muchas nuestras dudas o inquietudes más profundas.

Una vez adentrados en nuestro interior, puede parecer que es un camino estrecho, oscuro, con mucho eco. Pero si te decides a caminar, pronto comenzarás a ver la luz, a responder a esas preguntas que en ocasiones no encontramos y además de la mejor mano que nos podían coger, de la mano de Dios.

Nuestro mundo interior es el ámbito de las preguntas y las respuestas, el lugar del eco de las interpelaciones más profundas, el espacio de la oración y la meditación espiritual. De ahí surgen preguntas tan simples con tan costosas respuestas: ¿quién soy yo?, ¿qué soy yo? Y nos quedamos a menudo sin respuestas. ¿Dónde estoy yo?, ¿de dónde vengo? Implacablemente, las preguntas se suceden: ¿por qué estoy aquí?, ¿para qué? ¿qué quiere Dios de mi? No sé responder a esto y estoy como a oscuras, y además las preguntas siguen apareciendo. Frente a estas, nadie se para a contestarlas; pasan desapercibidas.

Interiorizar, para el cristiano, es adentrarse en su yo, bajo la mirada amorosa e invisible que le invita a un encuentro con nuestro Padre Dios, a saborear la palabra del Evangelio de Jesús, a dejarse guiar por el Espíritu.
No se trata de un repliegue sobre el yo solitario, sino de un encuentro en el lugar más personal de mi yo que me impulsa a una salida, a una entrega. No se trata tampoco de llegar a descubrir las grietas existenciales de la personalidad que nos llevarían a un sentimiento de culpa, ni de una confrontación con mi yo herido, sino realmente de un encuentro gratificante, lleno de agradecimiento, con la fuente de todo amor, con el principio misericordia, con el cariño de Dios.

En este espacio, podrás encontrar un espacio de espacios, un mapa donde podrás encontrar diversos lugares para rezar, para hacer silencio, para encontrarte a ti mismo, para compartir comunitariamente tu oración... una guía para no perderte, diversas experiencias y ofertas permanentes que te hagan adentrarte en tu santuario interior, un gps que te sirva para el encuentro y unos prismáticos para que podamos encontrar a Dios a lo lejos y podamos correr hacía él.

Para este encuentro con Dios, podemos interiorizar en nuestro yo en nuestra propia casa, aunque muchas veces el ruido cotidiano no nos lo permite. Nos ayudará salir un poco de la rutina, de nuestro entorno para entrar contacto con otra gente, para rezar, celebrar en común “pues donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos.” Mt 18,20.


  0 Comentarios
  
Dejanos tú comentario:

Nombre:

Dirección de E-mail:

Comentario:


Enlace :
( poner: http:// )  

Subir foto:

Subir documento:
 
 
 
En Red
Calendario

Sugerencias




ESCUELA DE FORMACIÓN Y ANIMACIÓN MISIONERA. 01/10/2009 Juventudes Marianas Vicencianas (JMV)
JUMAVI. 01/10/2009 Juventudes Marianas Vicencianas (JMV)
MIGUELI PRESENTA SU NUEVO DISCO. 03/10/2009 Migueli
Peregrinación Diocesana a Guadalupe. 09/10/2009 Sepaju Toledo

Comunidad :: Identidad :: Cuerpo :: Futuro :: Acompañamiento :: Interioridad :: Jesucristo :: Procesos :: Solidaridad